Tener una cardiopatía congénita y hacerse mayor: el nuevo reto es prolongar la calidad de vida
A pesar de los desafíos que supone vivir con una cardiopatía congénita, y la necesidad de seguimiento continuo, ya hay pacientes que alcanzan la madurez con una vida lo más plena y autónoma posible
Beatriz López y Pedro Redondo son adultos que nacieron con tetralogía de Fallot, una cardiopatía congénita que requiere múltiples intervenciones quirúrgicas desde la infancia. Ambos lograron llevar una vida normal gracias a los avances médicos, aunque con limitaciones físicas.
En España, más de 4.000 bebés nacen cada año con cardiopatías congénitas. El 90 % sobrevive hasta la adultez, sumando más de 120.000 adultos con estas condiciones. Muchas veces, estos pacientes requieren nuevas intervenciones a lo largo de su vida y un seguimiento médico continuo.
El Hospital 12 de Octubre y la Fundación Menudos Corazones destacan la importancia de una transición médica adecuada desde la atención pediátrica a la adulta, así como el acompañamiento emocional, social y psicológico. La fundación ofrece apoyo integral: atención psicológica, orientación legal y laboral, y acompañamiento entre pares.
Uno de los principales desafíos es garantizar una buena calidad de vida, superar barreras sociales, laborales y familiares, y mejorar la investigación médica en adultos con estas patologías. Gracias a nuevas tecnologías, muchas intervenciones son ahora menos invasivas, lo que mejora el pronóstico a largo plazo.
La historia de estos pacientes muestra que, con el tratamiento adecuado, es posible llevar una vida plena y resiliente, a pesar de los obstáculos.
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adultos con cardiopatías congénitas : una población creciente

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